Let's dance in style, let's dance for a while. Heaven can wait, we're only watching the skies. Hoping for the best but expecting the worst. Are you gonna drop the bomb or not? Let us die young or let us live forever. We don't have the power but we never say never. Sitting in a sandpit, life is a short trip. The music's for the sad man. [...] Some are like water, some are like the heat. Some are a melody and some are the beat. Sooner or later they all will be gone. Why don't they stay young? It's hard to get old without a cause, I don't want to perish like a fading horse. Youth is like diamonds in the sun, and diamonds are forever. [...] So many adventures couldn't happen today, so many songs we forgot to play, so many dreams are swinging out of the blue. We let them come true. Forever young, I wanna be forever young. Do you really want to live forever? Forever or never.

lunes, 22 de octubre de 2012

-Deberías decirle cómo te sientes, sería bueno para ella.
-No, no sabría cómo.
-No decirle a alguien algo así y vivir lamentándolo, es mucho peor.

viernes, 17 de agosto de 2012




Anteayer vi un conejo...





                                                                           ...Ayer vi un ciervo...





...Y hoy te vi a tí.

domingo, 29 de julio de 2012

Linkin Park - Numb (Subtitulo Español) HD

Cuando una canción describe tu situación tal cual.

Hooola! Cómo les baila? (la flaca hablaba como si tuviera lectores fieles (?) Sí ya sé que estuve desaparecidísima últimamente, así que primero voy a hacer esta entrada rápida contando las últimas novedades de mi vida. Súper interesante, yo sé.

Bien, como ya sabían terminé por fin el secundario y aunque no lo crean para mí es un bajón porque es posta lo que dicen los profesores de que es la mejor etapa de la vida. Pasé un time completamente al pedo como todos y después empecé la facu estudiando Medicina. Pasó un corto tiempito y dejé todo a la mierda porque me di cuenta que en realidad no era para mí, lo que llevó a varias discusiones con mi viejo y bleh, cosas que voy a explicar en otra entrada. En este tiempo estuve pensando qué carrera seguir: pasé de Licenciatura en Actuación, a Licenciatura en Turismo, pero ayer que me fui a anotar nuevamente me decidí por Edición. Si todo sale bien y apruebo las dos materias, el año que viene ya entro en la carrera <3

Cumplí años! Sí gente, tengo 18 años, ya soy legal, y sé que algunos van a pensar: "Bien! Ahora podés hacer lo que se te canta sin que te digan nada." ESTA! Cumplir 18 conlleva que tenés más responsabilidades. Sí, más de las que ya tenías. Porque por lo general a esta edad ya terminaste el colegio y deberías empezar la facultad, y si no pensás estudiar porque te querés tomar un año sabático dejame decirte que te va a re caber porque te van a obligar a laburar.

No sé cómo van a tomar esta noticia, pero en fin: me he convertido en Directioner. Es más, para mi cumpleaños me regalaron el CD de One Direction <3 Y un tiempo después me compré el DVD. También voy a todas las reuniones que organiza el Fans Club Oficial todos los meses. En fin, no pude evitarlo, simplemente los amo.

Hace un par de semanas me compraron un nuevo celu. Se llama Panchito :D Y es hermoso <3 Por fin vuelvo a estar conectada con la gente a ese nivel y no sólo por este mundo electrónico (?

Y la última novedad, fresquita fresquita (?: Me teñí nuevamente! El martes fui a la peluquería y decidí por fin volver a mi color natural, o sea, castaño oscuro. Aunque se ve como negro, pero después de lavarlo se puso un touch castaño. La espuma del shampoo salía gris! Muy flashero jajajaja. Les quería poner una foto, pero me está andando malísimamente mal todo, así que mejor véanla acá. Ignorad mis caras jajajaja.

En fin, eso era para informar un touch sobre qué anda pasando en mi life. No es que sea de público interés pero al menos para que sepan algo.

jueves, 21 de junio de 2012

La niña que silenció al mundo.

"Hola, soy Severn Suzuki hablando en nombre de ECO (Environment Children Organization), una organización de niños a favor del medio ambiente.
Somos un grupo de niños de 12 y 13 años intentando marcar una diferencia: Vanessa Suttie, Morgan Geisler, Michelle Quigg y yo. Reunimos todo el dinero para venir aquí nosotros mismos recorriendo cinco mil millas para decirles a los adultos que deben cambiar.
Viniendo hoy aquí, no voy a ocultar mi objetivo, estoy luchando por mi futuro. Perder mi futuro no es como perder unas elecciones, o puntos en la bolsa de valores. Estoy aquí para hablar en nombre de todas las generaciones venideras. Estoy aquí para hablar en defensa de los niños hambrientos cuyos llantos son ignorados en todo el mundo. Estoy aquí para hablar de los incontables animales que están muriendo por todo el planeta porque no les queda a dónde ir.
Tengo miedo de tomar el sol por los agujeros de la capa de Ozono. Tengo miedo de respirar el aire porque no sé qué tipo de sustancias químicas hay en él. Solía ir a pescar en Vancouver, mi hogar, con mi padre, hasta que hace unos años vimos un pez lleno de tumores. Y ahora sabemos que animales y plantas se están extinguiendo cada día, desapareciendo para siempre.
En mi vida he soñado con ver manadas de animales salvajes, selvas y bosques tropicales repletos de pájaros y mariposas, pero ahora me pregunto si todavía existirán para que mis hijos los vean también. ¿Tenían que preocuparse por esto cuando tenían mi edad? Todo está ocurriendo ante nuestros ojos y aún seguimos actuando como si tuviéramos todo el tiempo que queramos y todas las soluciones.
Sólo soy una niña, y no tengo todas las soluciones, pero quiero que se den cuenta de que ustedes tampoco. No saben cómo arreglar los agujeros de la capa de Ozono, no saben cómo devolver el salmón a aguas contaminadas, no saben cómo resucitar animales extintos, y no pueden recuperar los bosques que un día talaron y que ahora son desiertos. Si no saben cómo arreglarlo, por favor, paren de destruirlo.
Aquí se encuentran delegados del gobierno, empresarios, organizadores, periodistas y políticos, pero en realidad son madres y padres, hermanos y hermanas, tíos y tías, y todos ustedes son hijos de alguien. Soy sólo una niña pero sé que somos todos parte de una gran familia de seis mil millones de personas. De hecho, una familia de treinta millones de especies, y fronteras o gobiernos nunca cambiarán eso. Soy sólo una niña aún pero sé que estamos todos juntos en esto y deberíamos actuar como un sólo mundo con un mismo objetivo.
Aunque llena de rabia, no estoy ciega, y a pesar de mi miedo, no temo mostrar al mundo cómo me siento. En mi país desperdiciamos tanto... Compramos y gastamos, compramos y gastamos... Y aún así los países del norte no comparten con los necesitados, incluso cuando tenemos más que suficiente nos da miedo compartir, nos da miedo perder nuestras riquezas. En Canadá tenemos una vida privilegiada: tenemos comida, agua y techo. Tenemos relojes, bicicletas, computadoras y televisiones, y pasan los días.
Hace dos días, aquí en Brasil, nos sorprendimos cuando pasamos un tiempo con algunos niños que vivían en la calle. Esto es lo que un niño nos dijo: 'Desearía ser rico. Y si lo fuera daría a todos los niños de la calle comida, ropa, medicinas, una casa, amor y cariño.' Si un niño de la calle que no tiene nada desea compartir, ¿por qué nosotros que lo tenemos todo somos tan egoístas? No puedo dejar de pensar que esos niños tienen mi edad y que el lugar donde naces marca una diferencia tan grande. Que yo podría ser uno de esos niños que viven en las favelas de Río, que podría ser un niño muriendo de hambre en Somalia, una víctima de la guerra en Oriente Medio, o un mendigo en la India.
Soy sólo una niña pero sé que si todo el dinero empleado en las guerras pudiera ser utilizado para buscar soluciones a los problemas medioambientales o a la pobreza en el mundo, ¡qué lugar más maravilloso sería la Tierra!
En el colegio, incluso en el jardín de infancia, nos enseñan a comportarnos bien, a no pelearnos con los demás, a arreglar las cosas mediante el diálogo, a respetar a los demás, a limpiar lo que ensuciamos, a no herir a otras criaturas, a compartir y no ser avaros. Entonces, ¿por qué ustedes hacen las cosas que nos enseñan a no hacer? No olviden por qué acuden a estas conferencias, ¿por quién están haciendo esto? Somos sus propios hijos. Están decidiendo en qué tipo de mundo vamos a crecer.
Los padres deben ser capaces de calmar a sus hijos diciendo: 'Todo va a ir bien, no es el fin del mundo. Estamos haciendo todo lo que podemos.' Pero no creo que puedan decirnos más eso. ¿Estamos siquiera en su lista de prioridades? Mi padre siempre dice: 'Eres lo que haces, no lo que dices.' Pues lo que hacen me hace llorar por las noches. Nos crían diciendo que nos quieren, pero yo los desafío, por favor, a que sus acciones reflejen sus palabras. Gracias."

Severn Suzuki, 12 años. Conferencia de Medioambiente y Desarrollo "The Earth Summit" celebrada por la ONU en Río de Janeiro, Brasil. 3 de Junio de 1992.

miércoles, 25 de abril de 2012


"“Tus sueños son una vista previa de las próximas atracciones de la vida”. Lo dijo Albert Einstein. Vivo mi vida a partir de eso. Soy un gran creyente de que puedes realmente crear lo que quieras crear en tu vida. Eres el arquitecto de tu vida. No deberías vivirla como si fueses un efecto de lo que te está pasando. Al contrario, deberías verte afectado por lo que pasa en tu vida. Y, para mí, esa frase define realmente eso. Si puedes pensarlo, y envolver tu mente con ello, puedes conseguirlo. Tan pronto como empecé a pensar así, sentí que mi vida era extremadamente diferente. Y vivo mi vida así todos los días. Si quieres algo, ve a por ello."
Dayo Okeniyi

Diario de un retorno: Día 8.

15/3/2012

Hoy es el cumpleaños de mi mamá. Cuando me desperté estaba sentada en la cama ordenando unas cosas; me acerqué, la abracé y le dije Feliz Cumpleaños. Me levanté y desayuné con mis viejos y mi tía: tomamos café con leche. Después de eso, salimos hacia la casa de mi tía Mary -la que había cumplido años- por lo de la venta que había mencionado.

Nos quedamos a almorzar y justo cuando terminamos llegó mi primo, con quien mi viejo tenía que tratar la venta. Afortunadamente salió todo bien. Después de un rato se fue, nosotros nos quedamos unos minutos más y también nos fuimos. De venida pasamos a comprar de nuevo. Mi papá le compró una cadenita y un dige con su inicial de plata italiana a mi mamá por su cumpleaños. También vi un anillo precioso para él, pero no se lo compró. Le reproché que nunca se da ningún gusto, pero siguió sin cambiar de parecer.

Después fuimos por mis zapatos. ¡Por Dios, son hermosos! Me los probé y me quedan de maravilla, y lo mejor es que los siento comodísimos. Otro detalle es que era el último par y justo era mi talle. Al salir le dije a mi papá:

-Viste pá, estaba destinada a que esos zapatos fueran míos.
-Aham.
-Y vos estabas destinado a comprármelos.
-Sí -dijo medio tentado por la risa.

De camino, mi viejo y yo tomamos un helado pero mi vieja prefirió tomar un licuado de ananá. Compraron un par de cositas más y ya emprendimos el viaje de vuelta. Una vez que llegamos mi vieja preparó tereré y tomamos. Hace un ratito empezamos a ordenar las cosas en la camioneta, porque mañana salimos rumbo a Buenos Aires. Parece loco que vaya a extrañar todo esto, aunque es lógico después de tantos años. Igual nos vamos a quedar un rato en lo de mi tía Valentina -la que vive en Clorinda- y si es que no nos quedamos ahí un día, llegaremos a casa el sábado a la madrugada, más o menos.

Ahora están preparando las cosas para una cena especial por el cumple de mi mamá. Se preguntarán por qué escribo ahora y no cuando me voy a dormir como siempre. Es que esta noche vamos a dormir arriba en un colchón sobre el piso. No me jode, pero me impide escribir, así que ese es el motivo. Por cierto, terminé el dibujo al fin, y tengo que acordarme de pedirle la notebook a mi tía para pasar los videos, y mañana para ver mis horarios de la facu, ya que me asignan las materias.

Es loco también pensar que al volver me espera tanto ajetreo cuando acá uno tiene tanta paz. Encima después de la lluvia el clima mejoró muchísimo y ya no hace calor. Pero bueno, estoy contenta de haber venido y haber pasado días tan lindos con la familia. Veremos si el año que viene se repite.

Diario de un retorno: Día 7.

14/3/2012


Fue hermoso dormir escuchando la lluvia. Llovió toda la noche, así que cada vez que me despertaba escuchaba el agua caer. Me levanté y desayuné así al paso y decidí ir a comprar de nuevo con mi mamá y mi tía. A todo esto yo estaba con cara de perro porque había perdido el cargador de las pilas de la cámara. Busqué en mi cartera, en la de mi mamá, en mi bolso, en la camioneta y nada. Pensamos en todos los lugares a los que fuimos y no cabía posibilidad de haberlo dejado en algún lado. Finalmente mi vieja se decidió a comprarme uno nuevo.


Mi papá y mi tío salieron y mi primo estaba por irse a la universidad, y como nuestro camino estaba de paso por el suyo nos llevó en su auto. Cuando nos bajamos, lo primero que compramos fue el cargador. Después hicimos un gran recorrido buscando cosas necesarias y regalos. Me compré un bastidor, así cuando vuelvo a Buenos Aires por fin voy a poder pintar en lienzo. A último momento vi unas zapatillas que me gustaron y después, en el mismo local, unos zapatos hermosos. Quedé encantada: son rojos con tela escocesa y detalles de tachas. Cuando lo vi a mi papá le pregunté si me los compraba, y dijo que si salía bien la venta que estaba haciendo, lo hacía.


Para volver tomamos un colectivo, el cual esperamos más de media hora. Una vez de vuelta en lo de mis tíos, organizamos un poco las cosas y después almorzamos. Cuando terminamos, guardé todo lo que era mío y me dispuse a re-pintar mis uñas: me saqué el esmalte -por cierto, me compré uno amarillo, porque el que tenía ya se secó- y me las corté, pero al final no volví a pintármelas. En ese tiempo mi tía salió y mi mamá se puso a lavar, mientras que mi viejo arreglaba un sillón. Mi vieja me propuso dormir un rato, así que accedí.


Al levantarme, merendé y me senté en el patio con mis viejos. Cuando me encontré con mi primo le pedí la notebook para pasar las fotos a un CD y de paso entrar un rato en Facebook. Los CDs que él tenía no servían así que mi mamá fue a comprar un par. En ese tiempo entré en mi Face. Intenté grabar las fotos pero no pude, así que le pedí ayuda a mi primo. Al principio no se podía, pero las fui pasando de a poco y se grabaron. El problema eran los dos videos que tenía ya que pesan mucho. Todo esto fue después de que mi primo volviera del gimnasio, porque un rato después de que él se fuera, quise entrar en YouTube para escuchar una canción de One Direction -sí, me envicié con ellos- y apenas entrar me saltó el aviso de que tenía poca batería, así que se apagó. La dejé así hasta que volvió mi tía y le pedí el cargador. Después estuve n la note hasta la hora de la cena.


Me faltan grabar los videos, pero eso se puede hacer mañana en un ratito. Hablando de mañana, tendría que dormirme, porque nos levantamos temprano para ir a lo de mi tía que cumplió años el domingo y, si Jebus, Buda, Alá, Ra y Zéus quieren, de camino de vuelta, mi viejo me compra los zapatos.

martes, 24 de abril de 2012

Diario de un retorno: Día 6.

13/3/2012


Hoy es martes 13. No pasó nada malo, así que supongo que fue un buen día. Hoy no desayuné nada dulce. Me levanté, me di una ducha fría -como todos los días- y después salí con mis viejos a comprar. Lo primero que compramos fue una cadenita para mí, porque el collar de cordón con el que vino mi dije de egresada se suele soltar, entonces les pregunté si me podían comprar una cadenita, y dijeron que sí. Es muy bonita: es de esos modelos como en espiral. En realidad no sé cómo describirla. Es de plata italiana. Lamentablemente el dige es de acero quirúrgico y la diferencia de color se nota un poco, pero no tanto como para que deje de verse bonito. También me compré dos remeras, dos conjuntos de ropa interior, un mate y una bombilla.


Mi papá se compró una champagnera y mi mamá más bombillas para mate. Al salir tomamos licuado de naranja y buscamos algo de comer. Mis viejos comieron empanadas y yo un sándwich de  milanesa. Volvimos a tomar licuado de naranja.


Cuando volvíamos, mi viejo notó que había muchas nubes y anticipó que iba a llover. Mi tía ya estaba cocinando, pero yo no tenía mucho apetito ya que "desayunamos" tarde, por lo que dejé más de la mitad del plato. Mientras almorzábamos se largó a llover, y me alegró el ánimo un montón. Mi tío siguió trabajando, mi tía continuó con los quehaceres de la casa y mis viejos se acostaron a dormir la siesta. Yo no tenía sueño, así que saqué un par de fotos y después me puse a dibujar en el patio bajo la lluvia -estoy haciendo un dibujo random que continúo un poco cada día y ya casi estoy por terminarlo.


No me mojé nada porque hay dos árboles bien grandes y tupidos, por lo que no cae demasiada agua, además de que no llovió muy fuerte. Cuando volví al cuarto mi papá se levantó y me acosté yo un rato. Después iba a salir a comprar con mi mamá y mi tía. Me desperté y por fin usé zapatillas -estuve usando ojotas todo este tiempo- nos preparamos y nos fuimos caminando.


Mi tía compró cosas para la casa y mi mamá y yo un par de regalos, unos zapatos para mi vieja, una cartera para mí, Pringles y una botella de Coca-Cola para mi fernet. Decidí tomarlo hoy que hicieron asado. Lo compartí con mi papá y mi tío, y a veces con mi primo. Cenamos y nos reímos un montón con anécdotas de la infancia de mi tío y mi viejo. Después mi vieja salió afuera un rato y me llamó porque estaba lloviendo -sabe que me encanta la lluvia- y al rato salieron los demás.


Mi primo y mi papá metieron sus vehículos y guardamos algunas cosas por la lluvia, después nos sentamos todos en el patio a seguir charlando. El clima mejoró en cuanto al calor: sopla viento fresco y de ven en cuando te caen algunas gotas de los árboles. Después de un rato mi tía se fue a acostar, la siguió mi primo y después los demás.


Sinceramente no tenía ganas, por más de que tuviera sueño -seguro el efecto del fernet- porque se estaba demasiado bien. En fin, ahora yo quiero dormir mientras escucho los truenos -pronosticaron tormenta eléctrica. Mañana mi mamá quiere salir a comprar de nuevo pero yo no estoy muy segura de querer ir, aunque todavía quiero ver una mochila para la facu, un par de zapatos y regalos para mis amigos. Tengo que acordarme de pasar las fotos al CD antes de que nos vayamos y preguntarle a mi primo si me deja usar Internet un rato. Tengo que dejar de ser pudorosa en cuanto a pedir esas pequeñas cosas.

Diario de un retorno: Día 5.

12/3/2012


Mi tía, mi mamá y yo dormimos en la habitación. Mi papá terminó durmiendo en la sala. Suerte que ahí corre bastante aire. Nos levantamos y desayunamos: mis viejos y mi tía tomaron mate, y yo café con leche y rosquitas. Estaba tan rico que repetí. Después de un rato mi tía cocinó algo a modo de un segundo desayuno, tomamos tereré, y luego de otro rato volvió a cocinar para el almuerzo. De postre comimos duraznos en almíbar -como amo los duraznos en almíbar. Después de comer, todos nos acostamos para dormir la siesta, aunque yo no pude conciliar el sueño -quizás por eso ahora me siento un poco cansada. Nos levantamos y volvimos a tomar tereré. Charlamos un buen rato y después nos fuimos.


No tomamos el mismo camino que hicimos para llegar, tomamos otro que salía directo a la ruta y llegaba hasta San Lorenzo. De vuelta en casa de mis tíos, vine directo hacia el cuarto para escribir, pero perdí la lapicera, así que estoy escribiendo a lápiz.


Me senté un rato en el patio y compartí un vino con mi tío y mi papá. Después terminamos compartiéndolo todos en la cena. Mi tía cocino pescado. ¡Estaba riquísimo! Lo lindo fue que comimos en el patio. Terminamos de comer y después vine a escribir. Mi mamá me vino a ofrecer flan casero hace un rato, pero estoy tan llena que le agradecí y le dije que no. Lo más probable es que me quede dormida porque siento pesados los ojos.


Otra cosa destacable es que mi primo Edgar -el menor- se puso a escuchar la radio y pasan canciones que conozco, así que le pregunté qué estación era. Mañana tenemos planeado salir de compras, pero si me aburro voy a escuchar la radio.

Diario de un retorno: Día 4.

11/3/2012


El cumpleaños de mi tía resultó genial. Me reí, tomé, comí... La pasé de maravilla. Pero empecemos por el principio. Volví a desayunar mate cocido con leche, sólo que esta vez lo acompañé con bizcochuelo casero. Después traté de revisar la cámara. Anoche llamó mi hermano y le pregunté qué hacer. Me recomendó descargarla, así que antes de salir le pedí a mi primo Eber -el mayor- si podía pasar las fotos en su computadora y después a un CD. Llegamos solamente a descargar la cámara porque ya estábamos llegando tarde.


Cuando llegamos yo no esperaba encontrarme con tanta gente. Como estoy acostumbrada a la casi indiferencia de las familias de los amigos de mi papá, esperaba encontrarme con lo mismo, pero resultó que todos eran extremadamente amables. Eso me encantó, y tomamos confianza rápido, aunque, claro, como mi mamá y no los conocíamos tanto, nos costó un poco.


Toda la tarde y la noche fue genial: charlas, mi viejo, mi primo y a veces los hijos de otros primos tocando la guitarra y cantando, chistes, risas, etc. Hablando de primos, conocí a muchos e incluso a sus hijos -que vendrían a ser mis sobrinos, pero incluso mis primos (hijos de mi tío en cuya casa nos estamos quedando) le dicen 'tía' a nuestra prima, hija de la tía cumpleañera. 


Nunca pensé que tenía primos y sobrinos tan geniales. Incluso me atrevo a decir que a varios sobrinos se los presentaría a mis amigas. En fin. Mis tíos y primos se fueron y nosotros nos quedamos. Es más, dormimos ahí. A la noche, dos de mis sobrinos empezaron a tocar canciones de The Beatles. Yo me atreví a cantar con uno de ellos 'Knocking On Heaven's Door' de Guns n' Roses, pero además de sentir que canté horrible, cantamos dos versiones diferentes: él la de los Guns y yo la de Avril, por lo que sólo coincidíamos en el estribillo.


Otra cosa que me dejó con la boca abierta es que todos son extremadamente buenos y educados. Es genial saber que tenés una familia tan bonita. Y por cierto, uno de mis sobrinos que tocaba la guitarra es increíblemente parecido a Taylor Lautner. Si tuviera un poco más de físico sería su doble exacto. Hubo un momento en el que me aburrí y entré en la camioneta para escuchar música -después me olvidé de apagar el celular y se quedó sin batería, por lo que no voy a poder escuchar música de camino a casa. Después la noche fue igual, hasta que la gente se empezó a ir y quedamos sólo nosotros. Ahora me vine a acostar porque realmente me siento cansada debido al calor y agite del día. Lo de quedarnos fue inesperado, por lo tanto no traje mi bolso, así que tengo que estar con la misma ropa otro día... No quiero ni pensar en el calor.

jueves, 22 de marzo de 2012

Diario de un retorno: Día 3.

10/3/2012

Acabamos de llegar. No sé exactamente a hora, pero ya es de noche. El tema es que mi viejo tuvo que remolcar a mi tío desde las afueras de Sapucai hasta San Lorenzo, más o menos a 30 km/h. Es que se descompuso su camioneta y ni siquiera arrancaba. En fin, fue un largo y lento trayecto así que intente dormirme. Ni siquiera me acuerdo si pude. Lo lindo de este día es que, primero, desayuné mate cocido con leche y chipa acá en lo de mis tíos, y después desayunamos de nuevo los tres -mis viejos y yo- en el mercado de Paraguari. También probamos suerte y jugamos a la quinela -seguimos sin saber los resultados. Después de ahí fuimos hacia la casa de mi abuela. Tuvimos que tomar otro camino porque el que normalmente usamos tiene un puente que ahora está en reconstrucción.

Cuando estábamos llegando, mi viejo por querer avanzar más llevó a la camioneta a meterse en un pozo. Afortunadamente sólo fue la rueda delantera izquierda y después la sacaron. Fuimos caminando el corto trayecto faltante.

Al llegar se me vinieron muchísimos recuerdos a la mente, tantos que si me los pongo a escribir me tomaría al menos diez hojas. Ahí ahora vive una vecina con su esposo y sus hijos. La encontré igual que siempre a pesar de los años. A la que sí me sorprendí de ver fue a mi compañera de juegos de la infancia: su hija, Mayra. ¡Ya tiene 15 años! Pff, yo misma estoy por cumplir 18 y me sorprendo. También tiene otros cuatro hijos: Matías de 12 años, que ya trabaja en una gomería; Mauro de 6 años -que cumplió ayer-; Diego de 4 y Milagros de 2 añitos. Ella tiene una parálisis en la mitad izquierda del cuerpo, pero casi ni se le nota, ¡y es una lindura!

Tomamos tereré y después almorzamos y tomamos licuado de naranja -estaba buenísimo. Charlamos y después nos fuimos a ver el puente. Cuando volvimos pasamos por la casa de la vecina -la mamá de la mujer que ahora vive en lo de mi abuela, que por cierto, en mis épocas de primaria fue una especie de niñera para mí- y pasamos a saludar. Mauro y Diego me llevaron a recorrer la casa para que le saque fotos a los animales porque se dieron cuenta que me encanta sacar fotos.

¡Vimos a Pancho! Es el loro de la abuela de los chicos, y lo observamos mientras se daba un baño. De vuelta a la casa le propuse a Mayra pintarnos las uñas: ella se pintó de rojo y yo de dorado y arriba nos pusimos el cráquel. Así siguió la tarde, tranquila, hasta que ¡oh por Dios! ¡Monté por primera vez a caballo! Plata era su nombre. Antes tenían otro caballo cuyo nombre era Oro. Tengo que admitir que estaba bastante nerviosa, pero al fin lo hice. No resultó tan difícil como siempre lo imaginé, aunque di sólo una vuelta. También jugué al fútbol con Mauro y voley con Mayra y Matías. Por cierto, tienen cinco perros: Tom, Tigre, Kaiser, Pirulo y Pelusa.

Lo triste fue encontrarnos con que varias cosas de la casa no estaban: el horno de barro, el corral, las cañas de bambú que crecían al fondo... Pero lo bueno fue que saqué muchas fotos. El bosquecillo de al lado me hacía sentir como si estuviera en una de las arenas preparadas por el Capitolio en Los Juegos del Hambre. Tenía la sensación de que en algún momento iba a aparecer la mismísima Katniss de entre los árboles. En cambio la casa en si me hacía sentir como si viviera en la Veta.

Después vino mi tío y nos fuimos, y pasó lo del principio. Ahora estamos acostados, y por cierto, ¡vino mi otro primo! -trabaja lejos durante toda la semana- y me alegra ver que sigue tan cálido y simpático como siempre. Hasta recordó el nombre que yo le había puesto a la primera camioneta de mi papá.

En fin, ahora tenemos que dormir para levantarnos temprano e irnos a casa de mi otra tía por su cumpleaños. No me entusiasma mucho la idea, verdaderamente. También tuve un problema con la cámara. Sólo espero que no se hayan borrado todas las fotos.