Let's dance in style, let's dance for a while. Heaven can wait, we're only watching the skies. Hoping for the best but expecting the worst. Are you gonna drop the bomb or not? Let us die young or let us live forever. We don't have the power but we never say never. Sitting in a sandpit, life is a short trip. The music's for the sad man. [...] Some are like water, some are like the heat. Some are a melody and some are the beat. Sooner or later they all will be gone. Why don't they stay young? It's hard to get old without a cause, I don't want to perish like a fading horse. Youth is like diamonds in the sun, and diamonds are forever. [...] So many adventures couldn't happen today, so many songs we forgot to play, so many dreams are swinging out of the blue. We let them come true. Forever young, I wanna be forever young. Do you really want to live forever? Forever or never.

martes, 14 de diciembre de 2010

Polvo, polvo, polvo.

Ok, hace mil que no escribo, pido disculpas, aunque hay que ver cuántas personas realmente leen mi blog.

Bueeeno... optimismo: al fin las clases terminaron. Hace ya unos días en realidad, pero bueno. No se me ocurría nada interesante que contar. Hubo misa de fin de año en el colegio en la cual les entregamos a los chicos de tercer año unos recuerdos y unas tarjetas que nosotros los de segundo hicimos. Ok, sólo las tarjetas. Cuando todavía quedaban unos pocos días de clases, me ofrecí como ayudante para organizar la misa. Acomodé sillas, recorté carteles, acomodé souvenirs, etc...

Nuestra profesora de Química, que es con quien todos los años los segundos realizan recuerdos y tarjetas para los terceros, nos pidió a una compañera y a mí escribir unas palabras para decírselas a los chicos porque se supone que somos buenas escritoras. Por favor, ella es mucho mejor escritora que yo. Luego de unos días mi compañera me mostró algo que escribió o encontró -no recuerdo- y que era muy bonito, pero jamás me lo pasó. En fin, el mismo día de la misa escribí dos textos a las apuradas y allá se los leí a la profesora. Eligió el segundo, el cual a mí también me parecía más bonito. Lo peor: me hizo leer a mí. Cuando terminara la misa tendríamos que pararnos y con el anuncio de otra profesora tendría que leer y luego ayudar a los demás a repartir los souvenirs. Afortunadamente me ofreció sostener el micrófono por mí, me sentí más segura. Le pifié en una palabra pero lo arreglé al momento. Cuando terminé, hubo aplausos, luego repartimos lo que debimos y antes de sentarnos nuevamente, Fátima -mi compañera- me dijo: "Mauro estaba llorando cuando leíste." Él es un amigo que este año estuvo en tercer y último año, si vuelven en mis entradas pueden encontrar un poema el cual él me había sugerido el tema. En fin, según él, siempre le gustó la forma en la que escribo, pero jamás creí que alguien llegaría a llorar por algo que leí.

Después de un aburrido discurso -sí, fue aburrido- por parte de la directora y vicedirectora, fuimos a que nos entregaran los boletines. Estaba programado para antes de la misa, pero por X motivo se suspendió para el momento posterior a esta. Ya sabía casi todas mis calificaciones, pero en fin, tenía que tener el pedazo de cartón con números para que mis padres lo firmaran. Por cierto, después de que terminaron las clases y tuviéramos la bendita -sí claro- integradora de Historia, ya estaba calculando cómo hacer para estudiar esa materia con la otra que me llevé -sí, me llevé una estúpida materia- más la previa del año pasado. Hablé con una compañera la cual me dijo que la profesora les mandaría la calificacion de la integradora y la final al mail y luego ella con otra compañera se las mandarían a cada uno. Resultó que un amigo recibió el mail así que me lo pasó en lugar de ellas. Tenía un pánico tremendo, no quería saber con cuánto había desaprobado ese examen, el cual -para mí- fue extremadamente complicado. Siempre detesté Historia.
Fue increíble mi cara de felicidad al ver que había sacado siete. Por mi mala memoria había olvidado que tenía seis en el segundo trimestre, el cual yo pensé que tenía cinco, por lo que, sumado al primer ocho, sólo necesitaba siete y gracias al nueve de lección -de cuatro clases seguidas- un siete de trabajo práctico y este otro siete de integradora, me dió la nota trimestral y tooodo eso sumado, la nota final: siete. Grité, reí, todo. También me sorprendió el hecho de que sólo cuatro habían desaprobado la materia. A muchos les costó este año. Tenemos la suerte de que el año que viene ya no la tenemos, tampoco Geografía ni Física, aunque se nos agregan otras, no importa, las que más odio ¡se van!

Resumiendo, sólo debía rendir dos materias. Matemática de primero la rendí la semana pasada, el jueves. ¿El resultado? Aprobé, con cuatro, pero aprobé. Me pareció bien por sólo dos días de estudio. Me era necesario sacármela de encima, ya me molestaba tenerla a cuestas desde el año pasado. El martes que viene debo rendir Geografía. Espero que me vaya bien, ni loca querría estudiar parte de las vacaciones para rendir en febrero, qué molesto... En fin, la voy a rendir y que sea lo que Dios -y la profesora- quiera.

Recordando lo que dije que iba a hacer con mi cabello, lo hice. No llegué a teñírmelo porque luego de decolorarme y que me lavaran el pelo, cuando la estilista sacó la toalla de mi cabeza y vi el color dije "¡Wow!" y decidí quedarme con eso. Estaba rubia. De hecho, lo estoy, aunque ahora con unas cuantas raíces castañas. Unos días antes de las fiestas voy a ir a decolorármelas.

Humm... ¿Qué más contar? Ah sí, todos estos días estuve totalmente aburrida. El viernes pasado se suponía que iba a salir con unos amigos pero mi madre no podía llevarme hasta la casa de uno de ellos y por eso no fui. Ese día me la pasé durmiendo. Estaba deprimida por no haber salido ya que hace varios días estábamos esperando encontrar una fecha en la que todos podríamos, además vi la salida como un premio por haber aprobado la previa, pero no se cumplió. Llovía y me encantaba, pero ni siquiera eso terminó de animarme. Se me frustraron dos veces los planes de subir a la terraza y sentarme bajo la lluvia. Se suspendió otro plan que tenía para el sábado, día en el cual volvió a llover y se me volvieron a frustrar los planes de recibir la paz de la lluvia.

-suspiro- Ahora está dándome sueño, les cuento. Anoche mi padre me dijo: "Te vas a las dos." Jamás le hice caso. No fue intencional, me descargué un libro y me quedé leyendo. Cuando me fijé eran las seis de la mañana. Mi padre se enojó, por supuesto, pero no me sentí culpable. Se supone que estoy de vacaciones ¿no? Déjenme disfrutar del tiempo que tengo. No tengo nada importante que hacer mas que preparar la materia que tengo que dar para la cual tengo una semana entera, que es más que suficiente para mí y nada más. Ahj... En fin, cuando hoy me levanté me encontré con el monitor dado vuelta. Hice algunas tareas domésticas y con eso me gané la vuelta a la PC. Hoy planeo seguir leyendo.

Bueno, voy terminando porque el sueño le gana a mis neuronas. Se acerca Navidad y Año Nuevo, en febrero viene Paramore a Argentina y quiero pedir las entradas como regalo, de Reyes, obvio, para Navidad quisiera pedir Fallen de Lauren Kate ya que lo vengo esperando hace ya muchísimo tiempo. Quizás también un skate, me encantaría aprender. O plata para comprar una peluca para un cosplay que tengo pensado. Veremos...

4 comentarios:

Fátima Acosta dijo...

aaaaaaaaaaa no te lo pasé porque vos podias hacerlo mejor que yo u_u lo mio era una soberana porqueria al lado de lo tuyo ¬¬ asi que chito chitin(?) .. aaaaa y estoy escribiendo ... espero que leas esto D: de onda viste :P xD (L

Max Williams dijo...

JAJAJAJAJJA andaaa te dije que te conectaras para que me lo pasaras y nunca te conectaste XD Pero bue ya fue, NO MORE CLASSES! *-* lalalala (? jajaja ahi lo lei y te conteste, tenemos que salir (? asdasdasd =3

Fátima Acosta dijo...

PERO NO TE LO PASÉ PORQUE SABIA QUE A VOS TE IBA A QUEDAR MEJOR U.U TULA (?) :d CAPICHE?

Rocío Soledad dijo...

Daaah, lei todo que al pedo estoy!